Prefacio
Antes de empezar
Este manual nació de una pregunta que me han hecho muchas veces, casi siempre personas jóvenes, casi siempre con cierta desconfianza: ¿y eso de la endolingüística para qué sirve? La pregunta es buena. La hago mía. Y la respuesta corta es esta: sirve para mirar las palabras por dentro, y quien aprende a mirarlas así deja de aprender idiomas como quien carga piedras de una en una. Empieza a re-conocer idiomas.
La respuesta larga es el resto del libro.
De dónde viene lo que vas a leer
La endolingüística no la inventé yo. La fundaron la doctora Christiane S. Meulemans y el doctor José Ángel Elias Fernández y Cuevas, a mediados del siglo XX. El Dr. Elias, a los 31 años, hablaba más de veinte lenguas y había estudiado matemática pura, música y criptología. Ya después siendo médicos, los dos recogieron una intuición anterior, la del neurólogo belga Joseph Meulemans, que sospechó que el hemisferio derecho del cerebro hace con el lenguaje cosas que la ciencia de su época no sabía mirar. Yo fui alumno directo de los dos. Lo que hago desde entonces es investigar, ordenar y poner por escrito lo que aprendí, y añadir algunas piezas propias.
Conviene que sepas desde ahora qué piezas son mías, para que no se las atribuyas a quien no toca. Las siete familias de sonidos con las que vas a trabajar desde el capítulo 3 —las clases OAS— son una propuesta mía, igual que la manera de escribirlas con símbolos griegos. También lo son la psicofonología, de la que hablaremos en la Parte III, y la metafísica cuálica como la entiendo yo, que asoma al final. Lo que hay de sólido en todo esto se lo debo a mis maestros. Los errores que encuentres son míos.
Y hay una deuda más grande que ninguna: la de la lingüística histórica, la ciencia que lleva casi doscientos años reconstruyendo, eslabón por eslabón, el viaje de las palabras. Sin su trabajo no habría nada que contar aquí. La endolingüística no compite con ella. Toma lo que ella descubrió y lo convierte en algo que tú puedes descubrir por tu cuenta.
Para quién es este manual
Para ti, si alguna de estas tres cosas te pasa:
- Estás aprendiendo un idioma —inglés, casi seguro; tal vez portugués, francés, italiano o alemán— y sientes que memorizas listas que se te olvidan al día siguiente.
- Te gustan los acertijos, los códigos secretos, los patrones escondidos, y nunca se te ocurrió que tu propia lengua estuviera llena de ellos.
- Te interesa cómo funciona la mente: por qué una palabra te suena dura y otra suave, por qué un «no» puede ser una puerta que se cierra o una súplica.
No necesitas saber lingüística, ni latín, ni nada que no sepas ya. Necesitas hablar español, cosa que haces desde que eras bebé, y tener ganas de mirar con cuidado. Y quizá reaprender cosas que creías que ya sabías.
Qué es este manual y qué no es
Es un manual práctico. Tiene explicaciones, ejemplos, ejercicios y retos. Está pensado para que lo leas con un lápiz en la mano y, de vez en cuando, en voz alta.
No es un libro de texto de lingüística. Cuando necesite un término técnico te lo voy a explicar, y cuando la lingüística diga algo con más precisión de la que aquí cabe, te lo voy a advertir.
Tampoco es un libro de trucos mágicos. Vas a encontrar, desde el primer capítulo, advertencias. Algunas te van a parecer aguafiestas. Están ahí porque la herramienta que vas a aprender es poderosa, y todo lo poderoso se puede usar mal. La misma capacidad que te va a permitir ver que padre y father son la misma palabra te puede llevar a creer que mucho y much también lo son. (No lo son. Lo verás en el capítulo 12, y te va a sorprender.)
Cómo está hecho
El manual tiene cuatro partes.
- Parte I. Mirar por dentro. Aprendes a sacar el esqueleto de una palabra, a reconocer las siete familias de sonidos y a leer un código.
- Parte II. Usarlo para aprender idiomas. Aprendes a distinguir parientes verdaderos de parecidos engañosos, las reglas con que las palabras cambian de una lengua a otra y un método para estudiar.
- Parte III. La música de la voz. Las vocales, el ritmo, el acento, y lo que la voz dice sin palabras.
- Parte IV. Pensar con cuidado. Cómo no engañarte a ti mismo y qué preguntas siguen abiertas.
A lo largo del texto vas a encontrar recuadros:
Las soluciones de los ejercicios están al final, en el Anexo B. Te pido una sola cosa: intenta cada ejercicio antes de ver la solución. El capítulo 8 te explica por qué eso no es una manía mía sino la forma en que funciona la memoria.
Una última cosa, sobre el tono
Este manual no quiere convencerte de nada. Quiere que mires. Si al terminar oyes tu propia lengua con un poco de extrañeza —como cuando descubres un secreto de alguien a quien conoces de toda la vida—, habrá hecho su trabajo. Y si además el inglés, o el portugués, o el alemán, te dejan de parecer una muralla y empiezan a parecerte un pariente lejano con otro acento, mejor.
Alejandro Toledo Martínez